dimecres, 2 de juny de 2010

Mucho más liviana...

"Se enfadó consigo mismo, pero luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no supiera lo que quería: el hombre nunca puede saber qué debe querer, porque sólo vive una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni enmendarla en sus vidas posteriores (...). No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede puede tener la vida si el primer ensayo para vivir ya es la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro. {Einmal ist keinmal}, repite Tomás para sí el proverbio alemán. Lo que ocurre sólo una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto."
Milan Kundera, La insoportable levedad del ser, 1984.