dissabte, 11 de juliol de 2009

tendremos tiempo

Querido,

Hoy te he visto revolotear las alas frente a mi, desde la terraza, justo cuando el sol se ponía bajo las montañas que hay a mano derecha. Jugabas a esconderte entre las tochanas color melocotón del edificio de en frente, y me has parecido tan encantador que te hubiera contemplado larga y tendidamente, como si de un buen espectáculo se tratara. Pero no han sido más que unos pocos instantes cuando has emprendido el viaje hacia otro parte, otra parte que sólo tú conoces, y no has querido desvelar cuál es. Pero yo me quedo y te espero, no te preocupes, juega y vuelve pronto que seguiré pendiente de tí, demostrándote que te quiero y que aquí estaré, por los tiempos de los tiempos...